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Ir o no ir a París después de los atentados

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Muchos que tenias reservas y viajes planificados y otros que simplemente están buscando el próximo destino se preguntan si es conveniente ir a París durante este año, luego de los terribles atentados de noviembre del año pasado.

Acá dejaré mi opinión.

Estuve en París y varios lugares de Francia a fines de octubre, unos días antes de los atentados. Estando allá hubo varias cosas que me llamaron la atención y que se las comenté s mi esposa:

-lo fácil que ingresamos a Francia. Solo nos pidieron pasaporte sin ningún tipo de cuestionario o revisión adicional y ni siquiera, la señora que nos atendió en migraciones, prestó atención a nuestra identidad. Estaba hablando con otra mientras los sellaba.

-la ausencia de policías en las calles. Solo vimos presencia policial en puntos turísticos extremos como la Torre Eiffel y Notre Dame. Esto no dice mucho porque bien pueden estar de civil. Pero igual me llamó la atención respecto a otras ciudades de Europa.

-la pobreza en la calle: esto no solo me llamó la atención en París sino en todo Francia incluyendo la Costa Azul. Casi no hay cuadra en que no haya una persona pidiendo (junto a un perro) en la calle, también al atardecer se llenan las calles de cartoneros (pero que van con carritos de supermercado), y en las noches hay cuadras enteras de personas durmiendo en la calle en todas las ciudades que visitamos de Francia.

-El barrio de Montmatre: este punto es complicado de contar porque salen los prejuicios pero prefiero expresarlos a hacer de cuenta que no los tengo. Me sorprendí mucho al bajar en la estación de metro de Barbés Rochechuart. Fue la única vez en la estadía en Francia que sentí algo de miedo. La zona esa, en especial esa equina, está repleta de inmigrantes de origen árabe. Al punto de que por un rato es difícil creer que seguimos estando en París. Recién al regresar me puse a leer sobre ese barrio y supe que es un barrio históricamente de inmigrantes, que allí está uno de los mercados más importantes de París, que en su momento estuvo repleto de judíos y que la misma estación de subte se convirtió en el último año en un centro de refugiados. No nos pasó absolutamente nada estando allí. Como dije al inicio, fueron mis prejuicios que me hicieron temer. Tampoco digo que sea un barrio seguro. Hay opiniones encontradas. Pero sin dudas fue algo que me llamó muchísimo la atención.

 

calles de Barbes

-Estando en la Costa Azul, vemos pasar dos autos tocando bocina y con personas de origen arabe celebrando con banderas sacando el torso por las ventanas como si se tratara de un triunfo de un equipo de fútbol. Le dije a mi esposa (de nuevo bajo mis prejuicios): están celebrando un atentado terrorista. En la noche, al conectarnos a internet, supimos que ese día  ISIS había bajado un avión comercial Ruso en el desierto del Sinai

Con todas estas cosas, que no me habían pasado en otros viajes a Europa, incluso a la misma París y Francia, le dije también a mi esposa estando allá: qué fácil sería hacer un atentado en París. Malísima premonición. A días de regresar veíamos por TV las imágenes de lugares por donde solíamos caminar o incluso sentarnos a tomar café.

Se supone que después de un atentado se refuerza la seguridad. Pero hacía menos de un año que había ocurrido Charlie Hebdo y si algo no tuve en Francia, es sensación de seguridad.

En estos días persiste un estado de paranoia colectiva en París. Justamente para que no vuelva a repetirse la tragedia se están tomando medidas exageradamente preventivas. Es normal que detengan el subte para evacuarlos por amenazas, o que suenen sirenas de alerta, o que a cada asesinato por robo se lo adjudique a un atentado terrorista. Típicas cosas que pasan en este mundo actual y que lamentablemente creo que nos deberemos acostumbrar.

Entinces, ir a París este año o no

En este escenario yo no iría a París. No por temor a que me sucediera algo. Hay más chances de que nos pase algo agarrando cualquier día la avenida General Paz. Sino porque creo que no podría disfrutar plenamente como me gusta disfrutar.

Hay tantos lugares bellos por conocer, que por más de que ya tengamos todo reservado y planeado, creo que vale la pena hacer el cambio y esperar. A París siempre se vuelve y París nunca dejará de ser lo que es.